Despierto con un poema en los labios en este domingo de abril

hex0Yo creo que en el amor, al igual que en la vida, los pequeños detalles son los que hacen grande nuestra existencia. Incluso la rutina diaria, siempre y cuando no permitamos que nos ‘atrape y nos condene’ tiene una belleza indiscutible. Solo hay que saber mirar para poder encontrar aquello que, aun sin haberse perdido, aun sin haber salido a buscar por nuestra parte, es encontrado. Nada hay más sencillo que una mirada, ni más hermoso que ser correspondida. Buscamos sin encontrar. Encontramos sin buscar.

Me confieso enamorado de la vida. De mi mujer. De mis hijas. De mi familia. De mis amigos y amigas. De los sueños. De la sencillez. De la naturaleza… Una vez confesada ‘mi culpa’, de la cual no me arrepiento, pues prometo ser reincidente, he repasado mis amaneceres diarios a su lado, cuando aún no ha sonado el despertador que marca el inicio de ‘nuestra rutina diaria’ y mis ojos la observan, en silencio; sin que ella lo sepa (o eso creo).

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