Ante tanto ruido, dibujemos un poema de silencio y palabra

hex0Últimamente tan solo escucho ruido. Mucho ruido. No escucho a hombres y mujeres, o a mujeres y hombres que hablen de lo que creo que es importante para que este mundo en el que habitamos sea mejor. Unos señalan a otros y otros señalan a unos porque hicieron tal o cual cosa, o porque dejaron de hacer cual o tal cosa. El caso es, enmarañarlo todo sin buscar solución alguna, pues ‘ellos’ o ‘ellas’ son la única solución. Ya está bien de mentiras. ¿Cuándo nos vamos a poner a trabajar de verdad?

Me da igual el país. Podemos empezar por el nuestro. Me dan igual los dirigentes o aspirantes. Podemos empezar por los nuestros. Me da igual la mediocridad. Podemos empezar por la nuestra. ¿No sería más sencillo sentarnos, pensando tan solo en el bien de todos, y empezar a caminar seriamente, sinceramente, sin interpretaciones engañosas de palabras vacías que se violentaron sin  su consentimiento?

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