Te prestaré unos versos al igual que la vida te presta las mañanas

hex0Creo que tenemos un sentido desmedido y desproporcionado de la posesión. Queremos ‘tenerlo todo’, ‘conseguirlo todo’, ‘guardarlo todo’, atesorarlo todo’… Si nada nos vamos a llevar por qué esa manía, esa obsesión por tener, tener, tener, tener…; guardar, guardar, guardar, guardar… Cuando llegamos lo hacemos totalmente desnudos y ‘ligeros de equipaje’. Cuando partamos, a tiempo o a destiempo (según opiniones), no nos llevaremos nada. Nada. NADA.

Una mañana te levantas y decides dejar de conjugar un verbo. Yo me levanté hace cuatro días con una amnesia provocada, de forma voluntaria, llevando a ese lugar donde se guardan las sombras de las sombras el verbo perder. No puedo (podemos) perder aquello que no nos pertenece. Y sin embargo, empiezo a recordar un verbo que con la velocidad que marchamos en esta vida había olvidado en ese lugar donde se guardan las sombras. El verbo disfrutar.

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