Un sencillo poema para que permanezca vivo el recuerdo

logoLa madrugada del 18 de agosto de 1936 muere fusilado, junto a un olivo, el poeta Federico García Lorca, apenas comenzada la Guerra Civil, al menos de forma “oficial”. Muchos fueron asesinados durante esta vergüenza en la que padres, hijos y hermanos lucharon entre sí. Incluso una vez terminada esta cruel guerra se siguió asesinando, matando, violando…, por envidias, por celos, por rencores, por intereses… No deberíamos olvidar NUNCA lo que pasó, por si tuviéramos la tentación de “volver al pasado”.

Los vientos que ahora corren por este lugar llamado Mundo parece que borran de nuestra memoria las infamias que no hace mucho tiempo acompañaron un presente ya vivido. NO podemos repetir la historia. NO debemos volver a cometer los mismos errores, y nos estamos acercando a una línea peligrosa sobre la que caminamos como funambulistas irresponsables y aficionados sin protección y sin red. NO se debe jugar con los sueños y con la vida de nadie.

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