Primeros versos para un recien llegado 2018

hex0Dicen que acaba de nacer un nuevo año. En las antípodas nació antes. En Oriente se retrasó algo más. Le han ‘bautizado’ como 2018. Démosle pues nuestra bienvenida y deseémosle lo mejor. Tiene los días contados. Solo vivirá 365, y ya ha consumido casi siete. No sabe lo que le espera. A decir verdad, tampoco nosotros sabemos lo que nos depara su limitada existencia. Por lo tanto, vivamos en su compañía, y esperemos lo mejor.

Pensando en esta época de regalos, he recordado todos aquellos con los que nos encontramos cuando llegamos a este ‘lugar llamado Mundo’. Regalos en ‘usufructo’, para usarlos y disfrutarlos con el compromiso de conservarlos y cuidarlos como si fueran propios. Qué ingenuo ‘el dadivoso’ o ‘la dadivosa’ con el ‘género humano’, ¿conocía su egoísmo? ¿Quiso ‘ponernos a prueba’?

Reflexionando sobre todo ello dibujé estos versos que ahora comparto. Imposible señalar o recoger en un poema todos los presentes ‘puestos en este lugar’ para nuestro gozo. Sí sería un ‘poema inacabado’. Por lo tanto, que lo sea desde su comienzo. No obstante, seamos valientes; silenciemos ‘las voces’ que pudieran confundirnos y escuchemos lo que tenemos que decirnos a nosotros mismos; quizá lleguemos a tiempo. Nunca se sabe. No pierdo la esperanza. Por eso sigo escribiendo y regalando versos.

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Si te apetece puedes escuchar estos versos

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Te regalo el viento

y los arroyos salvajes

la luna llena en plenitud

el azul del cielo claro

las nubes que preceden la tormenta

y el alegre trino de los pájaros.

 

Te regalo el arcoíris

y la lluvia que con descaro lo forma

los verdes campos en primavera

las sendas inaccesibles e inalcanzables

los grandes bosques que habitan laderas

y la sombra fresca de los árboles.

 

Te regalo las grandes cumbres

y la blanca nieve que las adorna

el rumor de las olas entre las rocas

la suave arena de las playas

la belleza de las mareas

y el vuelo libre de las aves.

 

Te regalo la noche

y las estrellas que la iluminan

el Lucero del Alba

el danzar de las hojas en otoño

el rojo color de las amapolas

y el mágico caminar de los girasoles.

 

Te regalo el rocío de la mañana

y la suave fragancia de las flores

el sencillo vuelo de la libélula

el majestuoso deslizar de los cisnes

el nadar risueño de los delfines

y la tierra por la que caminas.

 

Regalos y más regalos

para tu alegría y regocijo

regalos de ayer y de hoy

que deberías preservar

para un mañana

al que no estás invitado

pues la vida no es eterna

sin embargo

¿cómo has tratado cada regalo

que te ha sido concedido?

 

Detente y piensa

silencia las voces

y escucha la tuya

destierra el egoísmo

que tan solo proporciona

sufrimiento y desigualdad

regala aquello

que te fue regalado

nada te has de llevar

y a punto estás de partir

quizá

aún llegues a tiempo.

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😉

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