No sabría deciros cuántos poemas he leído que hacen referencia, de un modo u otro, a la Naturaleza. Y si me permitís concretar un poco más, los que aluden al viento y su capacidad para mover aquello que encuentra en su camino. Pero si ese poder le permite cambiar escenarios naturales, como las nubes que cubren los cielos, las olas del mar que con fuerza rompen contra las rocas de los acantilados, o las dunas de los desiertos que pueblan la tierra, ¿no podría ayudarme, a mí, que formo parte la Naturaleza, a alcanzar mis anhelos?
A veces me he sentido solo y perdido, sin saber a quién recurrir para procurarme compañía y poder regresar al camino. Lo he buscado durante mucho tiempo sin obtener resultado. Sin embargo, cuando lo he buscado en la poesía, me ha sido muy fácil dar con la respuesta, pues es entre los versos del poeta donde late la esencia de lo posible y lo imposible. Solo la poesía señala el camino a seguir. Solo en nuestra mirada está la solución. Deberemos encontrar los versos que nos guíen, de nuevo, a retomar el camino perdido.