No es un domingo más si comparto mis versos contigo

hex0Vivimos acelerados. Vivimos en la época de la “inmediatez”, en la que todo lo queremos para ya, o para ayer, en el mejor de los casos. Con esta forma de entender lo que nos rodea, bajo mi punto de vista totalmente equivocada, es imposible alcanzar la verdadera felicidad. Tan solo conseguimos un instante efímero, un espejismo desdibujado de lo que pretendíamos conseguir y que más pronto que tarde dejaremos de lado, pues “ya lo hemos conseguido”.

Cuando has pasado por un momento crítico en tu vida y necesitas tomar las riendas sobre el camino que quieres seguir y las metas que quieres alcanzar, pedir perdón, es un buen comienzo. Creo sinceramente que es el mejor de los comienzos. Saber pedir perdón y perdonar y perdonarte es el primer paso. Son tan solo seis palabras: dos vocales y cuatro consonantes. Pruébalo. Verás cómo después te sentirás reconfortad@.

No es necesario que creas lo que te digo. Es más, te pediría que no me creyeras, sino que lo comprobaras por ti mism@. En ocasiones es mejor hacer que escuchar; hacer que pensar; hacer que soñar; hacer que hablar…; hacer, simplemente hacer. Y esta es una de las ocasiones en las que creo, de veras, que es mejor hacer. Y pensando en todo ello nacen estos versos que ahora comparto y cuya reflexión tanto me ha ayudado. Y si no fuera así, perdona mi intromisión.

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Si te apetece puedes escuchar el poema

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Pedir perdón

es el primer paso que quiero dar

para retomar el camino perdido

perdonarme

y perdonarte

para después poder abrazarte

y decirte todo lo que te he extrañado

todo lo que te echado de menos

cuando no tenía rumbo

ni puerto al que arribar.

 

Quizá no estuviera acostumbrado

a pedir perdón

ni a perdonarte

ni a perdonarme

sin embargo qué sencillo resulta

levantarse una mañana

con la decisión tomada

y pronunciar tan sencilla palabra

escuchando el sincero latido de tu corazón

cual si fuera la melodía de una canción

susurrándote que esta es tu mejor decisión.

 

Pedir perdón

por los errores cometidos

y los silencios forzados

perdonarme

y perdonarte

caminar ligero de equipaje

sin mochilas cargadas de asuntos pendientes

atendiendo primero a lo más reciente

y desoyendo ese ego siempre presente.

 

Pedir perdón

respirando libre y sin complejos

ante el regalar de la vida

cuando amanece

perdonarte

y perdonarme

reaprender a perseguir los sueños

que otro tiempo creí negados

mas toda tormenta precede a la calma

y mirando tras las ventanas del alma

descubrir lo que la vida en verdad me reclama

dejar de lamentarme por lo “no hecho”

y caminar por el sendero elegido

desoyendo palabras sin sentido

para poder descubrir a qué he venido.

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:)

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