El pasado jueves recibí una dolorosa llamada telefónica. Una amiga me comunicaba la muerte de un amigo. Esa Amistad que se mantiene en la distancia (pues nos separaban unos miles de kilómetros), pero que la personalidad del ser humano hace sentir cercana. Había sufrido un infarto. La muerte, a veces, llega sin avisar; traicionera; inoportuna; cruel; miserable. El dolor que sentí no es comparable a nada, pero sentí como si alguien me arrebatara parte de mi interior.
Él ya no está, pero pienso en sus familiares y amigos… Estoy enfadado contigo, muerte, por tu cobardía y por tu indecencia. Con esa muerte que se presenta a traición, sin avisar, sin haber sido invitada, sin que nadie la haya llamado. Sé que cuando nacemos, de algún modo, empezamos a morir, pero eso no mitiga mi enfado (y mucho menos mi dolor), cuando considero injusta su llegada.
Desde mi dolor, desde el respeto, y desde la compañía para con todas las familias que en algún momento han perdido a un ser querido, de forma inesperada, vayan estos versos. Por supuesto, no excluyo a aquellas y aquellos que los hayan perdido después de una enfermedad. La muerte, aun siendo esperada, causa dolor, por la ausencia.
Si te apetece puedes escuchar estos versos:
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Muerte
injusta y traicionera
que te presentas
sin haber sido invitada
en silencio
por la espalda de la vida
de la que te alimentas.
Eres caprichosa y ruin
igual te da hombre
mujer o anciano,
juventud, adolescencia
o infancia
solo habitas
donde habita la vida.
Si hay alegría te invitas
te invitas si hay tristeza
da igual si hay sueños cumplidos
o restan por alcanzar
nada importa para lograr tu fin.
Allanas mi morada
sin ordenamiento judicial
no respetas Leyes Naturales
no respetas leyes
no respetas
no.
Sé que vendrás a buscarme
cuando tú quieras
y que no me preguntarás
jamás preguntas
pues indiferente te es la respuesta
sin embargo
yo sí te pregunto
muerte
aun sabiendo que tu cobardía
me negará la respuesta.
¿Dónde está el pecado
de los inocentes que arrebatas
de los brazos de sus padres?
¿Dónde está la maldad
del hombre bueno
que vive por sus semejantes
y sin contemplaciones
lo arrancas de la vida por siempre?
No olvides
muerte
que existes
porque hay vida
por eso te sientas a mi mesa
sin haber sido convidada
porque vivo
por eso caminas a mi lado
sin haber sido llamada
porque sueño
por eso respiras cuando yo respiro
sin haber sido invocada
porque amo
pero algún día
muerte
dejaré de amar
dejaré de soñar
dejaré de vivir
y ese día
muerte
tú habrás muerto para mí.
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