Hoy no ha despertado mi mañana el mismo cielo. Ni el mismo aire. Ni los mismos sonidos que escucho cada amanecer. Hoy todo ha sido distinto, y sin embargo me resultaba conocido, aun sin haber estado antes. He amanecido lejos de mi casa y, sin embargo, parecía que estaba en mi hogar. Es una sensación de proximidad y acercamiento a la Naturaleza que me hace sentir parte de ella. Como si la echase de menos y me gratificara su ‘abrazo’.
He paseado por otras calles; por otros paisajes. La lluvia ha acompañado mis pasos y mis sensaciones me han reconfortado. He dejado que mis sentidos volaran libres y me transmitieran todo aquello que percibían. Las palabras han querido unirse a ‘esta fiesta’, y unos versos han pedido voz. Estos que ahora comparto.