La música y la poesía muchas veces van de la mano. Hay letras de canciones, o de temas musicales, que son verdaderas joyas literarias; hay infinidad de poemas a los que se les ha «prestado» música y que gracias a ello se han dado a conocer a todo el público, desde San Juan de la Cruz o Santa Teresa, hasta Machado, Lorca o Miguel Hernández, quedando entre ellos, y anterior a los citados, muchos ejemplos que dan muestra de lo que argumento. La poesía, en este tiempo que vivimos, brota en cualquier lugar y con la personalidad propia de la época en la que habita. Hace ya bastantes años descubrí a raperos que recogen en sus letras belleza y realidad; reivindicación y protesta; amor a la vida y al mundo; desamor y pérdida y frustración… Siempre con una realidad que, a much@s, pudiera asustar. Solo es poesía. Tan solo poesía. Tan solo palabra… ¿Por qué tanto miedo?
Nuestro invitado de hoy nos habla desde Barcelona, desde el barrio del Bon Pastor, él es David Soley, filólogo, escritor, poeta, rapero…, autor de nuestra recomendación para mayores: ‘El prisma del fuego / El fuego del prisma’. Una novela espejo que nos habla, entre otros temas, de la importancia y fuerza de la palabra. Para l@s jóvenes de la casa, una novela gráfica: ‘Junior High’, de las hermanas Tegan y Sara Quin, editado por MAEVA RED. Una historia autobiográfica de estos iconos de la música pop. Una recomendación que hago extensible a quienes dejaron la juventud hace algunos años.