No sabría decir cuánto dura un instante. Definen un instante como ‘una porción brevísima de tiempo’. Dicen que un instante ‘es indivisible’. A veces, muchas veces, me sumerjo en la eternidad que me concede un instante, para agradecerle a la vida el regalo que me concede cada mañana cuando me despierta el alba. Y cada noche busco otro instante, antes de cerrar mis ojos, para saber qué ha sido de mi día, cómo me he sentido y qué he dejado para los que están a mi lado.
Cuando decidimos emprender un viaje, a veces se nos olvida disfrutar de la travesía y nos concentramos en la meta; en el destino propuesto; en la llegada. ¿Y si lo alcanzado ‘no mereciera la pena’? ¿Y si lo alcanzado ‘no cumpliera con nuestras expectativas’? ¿Y si nos contaron las maravillas de ese lugar o nos aseguraron que era espectacular, alguien que no sabía realmente dónde queríamos llegar o qué buscábamos alcanzar?