La vida está llena de poesía, miremos hacia donde miremos. Otra cosa muy diferente es, que aquello que alcanza nuestra mirada sea de nuestro agrado. Sí, en todo habita la poesía, pues la poesía sirve para recoger el palpitar de la vida, del mundo y de la muerte. Nos rodea todo lo bueno y lo malo; nos rodea todo lo bonito y lo feo; nos rodea todo lo agradable y desagradable. ¿Es así, quizá, por qué es necesario para que exista un equilibrio? A veces se nos puede antojar injusta la vida, y quizá lo sea, pero también es capaz de regalarnos belleza y armonía.
Llegadas estas fechas parece que aflora un espíritu que el resto del tiempo desaparece, se invisibiliza, se pierde o, sencillamente, se olvida. Las guerras continúan; la desigualdad persiste; las infamias se multiplican; la soledad se hace evidente… Permitidme que ría del Espíritu Navideño, que no veo por ninguna parte, salvo en los intereses comerciales. Sin embargo, soy de los afortunados que los pasa con su familia, por deseo de tod@s, encuentro que agradezco, pues añoro su compañía cuando no estamos juntos. Permitidme, por favor, que comparta estos versos, y ya otro día hablaremos de unas fechas tan señaladas.