Seguiremos cumpliendo años, de forma inexorable, si seguimos caminando por este lugar al que llamamos Mundo. Pero sí es cierto, al menos en mi caso, y ya lo he referido en alguna otra entrada que, con el pasar de los años el tiempo vivido y el que me queda por vivir (sea mucho o poco, no importa en este instante, lo afronto de forma distinta a como lo hacía hace unos cuantos años. El tiempo ya vivido lo rememoro con esa visión que te permite la distancia, difuminando los días de tormenta y dando luz a los que amanecían con todo su esplendor. Mirando dónde me encuentro ahora, doy gracias por el camino recorrido, incluyendo, sin duda alguna, los errores y los aciertos.
Permitidme ahora compartir estos versos. No sé si alguna de las personas que leáis esta entrada y estos versos habéis reflexionado sobre el paso de la vida. Yo lo hago mucho, no sé si demasiado, pero siempre, y digo siempre, con una sonrisa en los labios que refleja la que late en mi corazón. Me siento lleno de dicha, de agradecimiento por todo lo que la vida me ha regalado en estos años. ¿Que me ha quitado muchas otras? Quizá sí; quizá nunca las tuve; quizá nunca fueron mías, sino que me fueron prestadas para disfrutar de ellas. Seguiré caminando. Seguiré soñando. Seguiré viviendo, mientras la vida viva.