Si la poesía camina a tu lado, nunca lo hará la soledad no deseada

logoNo hay nada más maravilloso que caminar acompañado de la «soledad», si ésta ha sido invitada al camino. No hay nada más horrible y desesperante que caminar acompañado de la «soledad impuesta», cuando nunca ha sido invitada a hacer camino. Creo que estos pensamientos (o similares) son comunes a much@s de l@s que seguís estas entradas. Esa «soledad» que te permite encontrarte a ti mismo; esa «soledad» que te permite conversaciones, contigo mismo, que de otra forma no serían posibles; esa «soledad» que te permite mirar el mundo y todo lo que te rodea de otra forma muy diferente a cuando estás «distraído» con «cosas superfluas». Bendita soledad cunado eres llamada a la compañía. Maldita soledad cuando te presentas sin ser invitada.

Pensando y reflexionando sobre «soledades» he «dibujado» estos versos que quiero compartir contigo que, posiblemente, hayas sentido que en algún momento te han acompañado. No temas, no temamos, a arrojar de nuestro lado la «soledad impuesta». Apártala de tu lado sin misericordia alguna. No dejes que anide, que se acomode, que tome espacio, que se haga dueña… No tengo duda de que la poesía es capaz de apartar esa «soledad impuesta». La poesía acompaña lo que pensamos, sentimos o soñamos. La poesía es una puerta, una ventana, un balcón, un mirador…, hacia todo lo que nos rodea y acompaña nuestro camino. Permite que se acerque y sea tu compañera.

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Si te apetece puedes escuchar el poema

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¿Dónde están los días felices

dónde los tantas veces soñados?

¿En qué momento se perdieron

si es que de verdad existieron?

O tal vez fueron tan solo

un espejismo

una ilusión

una quimera inalcanzable

que nunca podría alcanzar.

 

¿Por qué mi mirada

solo alcanza a ver tonos grises

y deslucidas sombras?

¿Por qué solo es la soledad

la que se empeña, una y otra vez,

en ser mi fiel compañera

cuando nunca la llamé

cuando nunca pronuncié su nombre

cuando nunca fue mi amiga

cuando nunca quise que viniera?

 

¡Márchate!

Sal de esta vida mía.

Abandona ya este espacio

que nunca fue tuyo

aunque tu propósito fuera llenarlo,

ocuparlo,

tomarlo al asalto,

cuando nunca te abrí mi puerta

pero conseguiste colarte

por las rendijas que solo abre la tristeza.

 

Quiero que te vayas

quiero que no vuelvas

si no eres llamada

quiero que desaparezcas

quiero que abandones este espacio

para que yo pueda llenarlo

con lo que yo quiera

cuando yo quiera

y entre tanto…

mejor la nada que tu compañía,

soledad.

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:)

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