Sirva la poesía como antídoto al egoísmo, la soberbia y el despotismo

logoCreo que hasta la propia Naturaleza se avergüenza del comportamiento de algunos «seres racionales». A veces me pregunto si esa definición (la de racional, claro, no la de seres) puede incluir a tod@s l@s que ha así nos consideramos. Muchas veces, y cada día más, siento vergüenza ajena al escuchar las barbaridades que llegan a decir algun@s congéneres. Lo que están haciendo o consintiendo países de cualquiera de nuestras latitudes en cuanto a aniquilación de otros semejantes, sin importarles edad ni género, para imponerse a la fuerza sobre los más débiles no tiene definición. Creo que se han usado todas las palabras posibles, bien genocidio, bien exterminio. Aunque la definición puede servirles a los que deban juzgarlo, llegado el caso, para mí es «simplemente» un asesinato. NO hay justificación alguna.

Argumentan que si no estás «con ellos» y con sus postulados es porque estás con algún grupo terrorista. Lo que hizo ese grupo terrorista en ese país despótico e irracional (sus dirigentes) NO tenía justificación alguna. NUNCA debió perpetrarse. Pero NUNCA, uno de los países con el mejor ejército (o aunque fuera el peor) debería atacar a inocentes, bien con bombas, bien negándoles, ayuda, bien matándoles de hambre. En estos versos he querido que la poesía, mi poesía preste voz a esta sinrazón que NO entiendo, por mucho que me lo quieran «justificar» 

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Si te apetece puedes escuchar el poema

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Se ha escondido la luna tras las nubes

avergonzada de ver destrucción,

miseria y muerte de inocentes,

y las estrellas han querido acompañar su duelo.

Cuerpos destrozados de hombres, mujeres y niños

que soñaban con un futuro

siembran ahora una tierra que llora en silencio

regada de muerte y dolor

por la sinrazón, el egoísmo y el odio.

 

El Mundo está sordo, ciego y mudo

ante las atrocidades del despotismo desmedido

de los que quieren imponer su única razón.

Ha dado la espalda a los desfavorecidos.

Ha dado la espalda a los desamparados.

Ha dado la espalda a los indefensos.

Ha dado la espalda a los necesitados.

 

Nada puede justificar lo injustificable.

No todo vale para «dulcificar razones»

que enarbolan los que asesinan y destruyen

con seguidores que cacarean sus proclamas.

No todo vale para «justificar asesinatos»

o para sembrar un terrorismo de estado

sobre una tierra que no es la suya.

 

Se ha escondido la luna tras las nubes, avergonzada,

junto a todas las estrellas que iluminan el firmamento,

y a su lado ha decidido sentarse también el sol.

Ahora la oscuridad refleja la tristeza y la desolación

de un pueblo masacrado ante el silencio de un Mundo

que no es capaz de ponerse en pie frente a la justicia y el terror.

 

Demasiado egoísmo.

Demasiada soberbia.

Demasiados intereses.

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:(

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