Del silencio nace la poesía, en el silencio habita la poesía y la palabra

logoYo no sé si te pasa a ti, pero yo estoy cansado, muy cansado del ruido que hay a mi alrededor. Me refiero a ese ruido creado y difundido para que no «podamos pensar». No importa si ese ruido nace de la mentira o de medias verdades; no importa si ese ruido viene del este o del oeste, del norte o del sur. Venga de donde venga, o nazca donde nazca NO deja de ser ruido. No tengo duda de que es un ruido creado para desorientar y confundir a quien lo escucha. Creado, exclusivamente, para NO dejarnos pensar. Ese ruido pretende que nos aprendamos lo que entre sus desafinadas notas se oculta magistralmente: mentiras, falsedades, odio, desafección. Ya estoy más que cansado de este laberinto en el que nos pretender enredar para que terminemos odiándonos unos a otros, mientras «los de siempre» ganan. Nada les importamos.

Empecemos ya a desaprender. Yo ya he empezado. Quiero desaprender todo lo que aprendí indebidamente; o que nunca debí aprender; o que me inculcaron con mentiras; o que me hicieron creer que era el camino correcto. Prueba, aunque solo sea un instante, a escuchar el silencio; a escuchar la nada. Entorna los ojos y desde tu silencio mira con sinceridad el camino hasta ahora recorrido. Mira a tu alrededor, desde el silencio. Si después de haberte tomado tu tiempo consideras que debes empezar a desaprender lo aprendido, o parte de ello, no lo demores. Cárgate de valor y emprende tu camino hacia fuera de ese laberinto al que nos han conducido, pretendiendo que creamos que es el mejor lugar en el que estar. Si necesitas desaprender, hazlo.

Continuar leyendo