Dicen que este domingo ‘tiene una hora más’. Os recuerdo que, simplemente, nos devuelven lo que anteriormente nos quitaron, hace unos meses; otro domingo, en el que muchos de nosotros dormíamos. En cualquier caso, hay comunidades autónomas en las que el próximo martes es fiesta, y nuestros ‘peques’ no tienen ‘cole’ ni lunes ni martes. Por ellos y para ellos estos versos del domingo.
Suelo escribir poemas también para los ‘peques’, con otro ritmo, otra musicalidad, otros temas diferentes a los de los mayores (como es lógico). En esta ocasión, y dado que hoy (al menos por estas latitudes), hace un día primaveral, he querido hacer un homenaje a dos estaciones, el otoño y la primavera. El otoño prepara la vida para el letargo. La primavera despierta la vida de ese letargo. Nunca se darán la mano, pero siempre caminarán juntas.