Hace unos días recibí un mensaje por privado, en una Red Social, de una amiga que se «atrevía» a escribirme para comentarme una cuestión. ¡¿Atreverse?! Y por qué no. ¿Por qué no nos atrevemos, muchas veces, a decir «algo»? Por el temor, quizá, a una respuesta negativa ¿Y cuál sería el problema? ¿No es mejor despejar esa duda a vivir con la incertidumbre de saber cuál hubiera sido la respuesta a nuestro «atrevimiento»? Tal vez por no «atrevernos» perdamos oportunidades. Atreveos, siempre.
Quise responder a su mensaje con unos versos muy parecidos a los que podéis leer (o escuchar) después de este texto. Confesaré, igualmente, que también leí estos versos en un encuentro poético, con jóvenes de diferentes institutos de Humanes de Madrid, un pueblo situado al sur de la Comunidad de Madrid, y en el que he participado en sus diferentes ediciones. Una iniciativa impulsada desde el Ayuntamiento con la implicación del profesorado de estos centros. Bien por ell@s. Bien por «atreverse» a poner en marcha esta iniciativa. ¡¡Enhorabuena!!
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Si te apetece puedes escuchar el poema
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La vida es atreverse,
atreverse a vivir
con los ojos abiertos,
a soñar cuando estás despierto,
a saltar al vacío
sin miedo a la caída
a decir «te quiero».
Atreverse a abrazar
o a pedir un abrazo si lo necesito,
a mirarme en el espejo
y aceptar lo que me devuelve
sin yo haberlo pedido
a mirar la luna
las noches que no se deja ver.
Atreverse a caminar descalzo
sobre la arena de la playa
a escuchar lo que el viento me susurra,
a tomar la mano amiga
y caminar juntos
a reír cuando
la risa pide paso
y a llorar cuando el corazón
se desborde.
Atreverse a decir «no»
cuando esa sea la respuesta
a decir «sí» con la mirada
antes de que lo digan los labios
a cantar aunque desafine
a bailar aunque no lleve el ritmo
a vivir porque es el mayor regalo.
Atreverse es, sentir la vida latiendo
en cada poro de mi piel,
atreverse es, volar sobre las nubes
aunque no tengas alas
atreverse es no sentarse
en el camino a ver quién pasa
cuando soy yo quien ha de pasear
caminos.
Atreverse es arriesgarse
a perder o a ganar.
Y tú, ¿te atreves?
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😉
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