No quiero silenciar mi voz en este último domingo de otoño

hex0Da igual el día o la hora. La radio, la televisión, la prensa o Internet se encargan de comunicarle al mundo la indecencia de los indecentes. Noticias que nos hablan de muertes; de genocidios; de hambrunas; de guerras concertadas…; pero nadie hace nada. Me refiero a aquellos que tienen la posibilidad de tomar las decisiones necesarias para parar todo esto.

Les da igual. Les damos igual. Precisamente por eso NO debemos silenciar nuestra voz. No podemos dejar en el olvido a los más desfavorecidos; a los que siempre pierden; a los que la esperanza se les aparece tan solo como un nombre de mujer, a la que maltratan los cobardes con sus hechos, o apartando la mirada para no ver lo que saben que sucede. No debemos callar. Da igual el lugar del mundo al que mires.

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