Dicen que acaba de nacer un nuevo año. En las antípodas nació antes. En Oriente se retrasó algo más. Le han ‘bautizado’ como 2018. Démosle pues nuestra bienvenida y deseémosle lo mejor. Tiene los días contados. Solo vivirá 365, y ya ha consumido casi siete. No sabe lo que le espera. A decir verdad, tampoco nosotros sabemos lo que nos depara su limitada existencia. Por lo tanto, vivamos en su compañía, y esperemos lo mejor.
Pensando en esta época de regalos, he recordado todos aquellos con los que nos encontramos cuando llegamos a este ‘lugar llamado Mundo’. Regalos en ‘usufructo’, para usarlos y disfrutarlos con el compromiso de conservarlos y cuidarlos como si fueran propios. Qué ingenuo ‘el dadivoso’ o ‘la dadivosa’ con el ‘género humano’, ¿conocía su egoísmo? ¿Quiso ‘ponernos a prueba’?