La poesía muestra la verdad, por eso incomoda su voz

logoVivimos en un país democrático, aunque muchas y muchos quieran ponerlo en duda o hacer que los demás lo duden. No es la mejor democracia, pero es la que tenemos y debemos cuidarla, conservarla y, en la medida de lo posible, mejorarla. Y cuando se celebran unas elecciones es –o debería ser– una gran fiesta. Yo intento participar, y no solo cada cuatro años depositando mi papeleta en una urna, pero siempre con la palabra y con la verdad. Dejo las mentiras para otras y otros.

Quizá no tengas claro qué votar. Yo, a veces, he tenido mis dudas, lo confieso. En lo que NUNCA he tenido duda alguna es en saber lo que NO quiero. No quiero volver a un tiempo en el que la desigualdad es mayor entre las personas; en la que los intereses de unos pocos se impone sobre la mayoría; en que los derechos de algunos colectivos se pisoteen; en el que no se reconozca la violencia contra las mujeres, por el simple hecho de ser mujer; en el que no se reconozco el cambio climático que estamos ocasionando a este mundo prestado que debemos dejar a otras generaciones. Sé, sin duda, lo que NO quiero. NO pienso «comulgar con ruedas de molino».

Continuar leyendo