¿No te has preguntado, alguna vez, qué haces aquí? Y con «aquí» me refiero a este mundo. Yo sí me lo he preguntado muchas veces, quizá demasiadas, aunque no sabría señalar qué número se podría indicar como «demasiadas». A la vez me he dicho que, ya que estoy «aquí» sin yo haber pedido venir (al menos eso creo, y de no haber sido así, no lo recuerdo), por qué no seguir adelante. ¿Por qué detenerme? Vine sin nada y sé que me iré sin nada. Como dijo el poeta: “…ligero de equipaje…”.
Tomando como base mi pregunta he compuesto estos versos que puedes leer y escuchar a continuación. Ya hace tiempo «descubrí» que la belleza de lo que hacemos no está en alcanzar la meta, que eso solo es un fin (alcanzable o no), y que la verdadera belleza está en el camino recorrido; en las decisiones que vamos tomando según avanzamos y que conforman nuevas encrucijadas; en la gente que conocemos, incluso en los que nos tan solo acompañan un tramo del camino. ¿Por qué detenerme? ¿Por qué detenerte?
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Si te apetece puedes escuchar el poema
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¿Por qué detenerte?
Si has llegado hasta aquí
sin tú saber de tu llegada,
sin tú haber pedido venir
en este tiempo y a este lugar,
si llegas como un desconocido
entre otros desconocidos…
¿Por qué detenerte?
¿Por qué detenerte?
Si has llegado desnudo y solo
sin conocer tu destino,
si aún no sabes ni pronunciar palabra
e ignoras cómo serás acogido,
si tu llanto es la triste melodía
entre silencios y voces…
¿Por qué detenerte?
¿Por qué detenerte?
Si ya comenzaste tu camino
aun sin saber caminar,
si ya te espera este mundo
al que alguien decidió que debías llegar,
si ya te aguarda la vida
que te guiará hasta tu muerte…
¿Por qué detenerte?
¿Por qué detenerte?
Abre tus ojos
aunque no miren,
abre tus brazos
aunque no abracen,
abre tu corazón
que ya comenzó a latir.
No tengas miedo
no te detengas…
todo está aún por llegar.
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😉
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