No sé si os ha pasado alguna vez. Pensar y pararos; pararos y pensar en esa amistad que hace tiempo (poco o mucho, creo que ahora es irrelevenate), compartió tiempo y espacio con vosotros y que ‘de repente’ se fue distanciando (os fuísteis distanciando) sin que ‘nada’ hubiera pasado, tan solo tiempo y distancia; distancia y tiempo. Cuántos caminos compartidos; cuántos sueños; cuántas palabras; cuántos silencios; y después…
Reconozco que en mi vida he compartido mi tiempo con mucha gente. Que he formado parte de ‘sus vidas’ y que ellas y ellos lo han formado de la mía. Sin embargo, hoy me he parado a pensar en todos los que ya no están y en su tiempo estuvieron, sin que una palabra pronunciáramos para despedirnos o para desearnos un ‘feliz viaje’ por esta travesía que es la vida. Desearnos suerte y, al menos, decir un ‘hasta pronto’, pues creo que, en algún momento, volverán a cruzarse nuestras vidas.