La poesía es el viento que acaricia nuestros sentidos

logoMe confieso enamorado. Muy enamorado. Me gusta despertarme por las mañanas, antes que ella, y mirar cómo duerme; cómo respira; como sonríe…, posiblemente como resultado de algún sueño agradable. A veces también su rictus es serio o triste, quizá el recuerdo o el sueño que la acompaña desdibuje su rostro. La vida a veces regala y otras procura cobrarse el peaje de lo vivido. En cualquier caso la miro embobado disfrutando de su presencia. Ahora bien, cuando abre sus ojos y nuestras miradas se cruzan iluminando todo a nuestro alrededor pienso: «cuán corta se me hace la vida cuando te tengo a mi lado». Nuestras miradas se sonríen, nuestros labios se besan y nuestros cuerpos se abrazan…, el tiempo parece detenerse para nosotros.

Pero no, el tiempo jamás se detiene. Ni por mí, ni por ella, ni por nosotros, ni por nada ni nadie. Aun así, procuro decirle «te quiero» siempre que tengo ocasión, sencillamente porque es lo que siento, porque me apetece y porque quiero compartirlo con ella. De igual forma tengo que confesar que mi amor es correspondido, no solo  porque me lo diga, sino porque lo siento cuando nuestras manos se unen, cuando nuestros ojos se miran, y cuando nuestros silencios nos acompañan. Compartiré estos versos contigo, querido lector y lectora, y aprovecharé para escribirle un: «te quiero».

.

Si te apetece puedes escuchar el poema

.

Me gusta el mirar

de tu mirada

cuando son mis ojos

su destino

y reciben alegres

su llegada.

 

Me gusta el dulce sabor

de tus labios

cuando acarician los míos

con su ternura

y destilan su amor

entre susurros.

 

Me gusta el roce

de tu piel

cuando tu cuerpo

se encuentra con el mío

y juntos se reconozcan

haciéndose sencillamente uno.

 

Bendito amanecer que permites

que una mañana más

nuestras miradas se encuentren

nuestros labios se alimenten

y nuestros cuerpos se abracen

esperando el anochecer de la tarde

que dará paso a un nuevo día

en el que nuestras miradas

se encuentren

nuestros labios

se besen

y nuestros cuerpos

se amen.

.

:)

.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *