Después de un beso una palabra, después de una palabra un verso

logoQué importante lo que nace dentro de cada una y de cada uno de nosotros. Los sentimientos nacen como resultado de lo que observamos cuando miramos a nuestro alrededor; de lo que percibimos y nos roza o acaricia la piel; de lo que nuestros oídos escuchan y nos acerca el viento. Qué importante es estar dispuesta y dispuesto a dejar que nuestros sentimientos hagan lo que tienen que hacer: sentir. No tengamos miedo al resultado. No tengamos miedo a pronunciar palabras. No tengamos miedo a conceder la libertad a nuestros besos. Quizá nos creamos dueñas y dueños de «cosas» que dejan de ser nuestras cuando las hacemos públicas. Quizá nuestra concepción de la «propiedad» no sea la más adecuada. Quizá deberíamos detenernos, aunque tan solo sea un instante, y pensar.

En este domingo de invierno, en el que la lluvia acompaña nuestros días (y nuestras noches, al menos por estas latitudes), he querido compartir estos versos que puedes leer y escuchar (si te apetece, claro). Unos versos que ya no son míos, son de quien quiera «hacerlos suyos». El poeta escribe porque tiene esa necesidad. No escribe para que lean lo que sus versos cuentan, escribe porque si no lo hiciera se produciría una colapso en su interior, en su corazón, en su cerebro, en su alma, en cada poro de su piel. Los versos siempre buscarán la salida en busca de un lector o lectora que quiera acogerlos. No tienen prisa. Para ellos no existe el tiempo. Ya son libres.

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Si te apetece puedes escuchar el poema

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He abierto la ventana de mi habitación

de par en par

y he dejado libre un beso,

se ha posado suave en su alféizar

mirando el horizonte,

y sin echar la vista atrás

se ha despedido de mi, en silencio,

para no volver.

 

Me ha dicho que no me preocupe

que estará bien

que viajará con el viento

en busca de unos labios que besar

o de una piel donde descansar.

 

Besos esculpidos por labios

labios que susurran palabras

palabras en busca de desiertos

más allá de donde habitan los sueños.

 

Dónde encontrará destino mi beso

dónde quien escuche mis palabras,

dejé de ser su dueño

cuando las pronuncié

dejé de ser su dueño

cuando mi beso partió.

 

Si lo encuentras y lo haces tuyo

no olvides que alguien

le concedió su libertad

para poder volar y buscar;

si la encuentras y la haces tuya

no olvides que cuando fue mía

palpitó alegre en mi corazón

antes de encontrar una salida

para poder volar y buscar–te.

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:)

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