Creo que uno de los regalos más bellos que nos procura la vida es el «Reencuentro». Son muchas las vidas o los caminos que se cruzan con nosotr@s según avanzamos hacia nuestro destino. Almas o corazones con las mismas dudas que nosotr@s, con nuestros mismos miedos, con esperanzas semejantes, bajo un mismo cielo va cambiando la noche por el día y el día por la noche, incansable, en su rotación. Quizá ahora, con el pasar de los años, cuando me encuentro en otra etapa de mi vida (feliz y dichosa), con un «tempo» diferente al que me acompañaba, disfrute del reencuentro. Confieso que no lo estoy ejercitando tanto como debería, pero quiero dejar aquí plasmado, negro sobre blanco, que pondré empeño en aplicarme más. No debo (debemos) menospreciar el regalo que es el reencuentro, pues algo que deseamos, pues si no fuera así, no se produciría.
He dibujado unos versos que recortan el poema buscando caminos antes transitados. Sería imposible, no tendría horas el día para que en ese tiempo pudiera recoger toda la gente que ha formado parte de mi vida, al menos siendo yo consciente de ello. Estoy de acuerdo con que la Amistad es un tesoro. Sé que hay amig@s que, aunque nuestros caminos no caminen «muy próximos», si caminan en paralelo, quizá a cierta distancia, pero pudiéndonos permitir un acercamiento y reencontrarnos. Sentir muestras miradas; compartir conversaciones; abrazarnos permitiendo sentir el latido de nuestros corazones. Permitidme, por favor, que comparta estos versos con vosotr@s. Nuestros caminos se han cruzado, si lo estáis leyendo, aunque yo desconozca si es un encuentro, un reencuentro o qué. Lo importante: «es volver».
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Si te apetece puedes escuchar el poema
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Encontrarse,
sentir cómo tu camino
se trenza con otro camino desconocido
por el que transita otro corazón
con sus dubitativos pasos
con sus interminables dudas
con sus esperanzas intactas
con sus miedos al «no saber».
Reencontrarse,
sentir cómo tu camino
se trenza, de nuevo, con aquel
que antaño acompañó tus pasos
compartiendo quimeras y sueños
alegrías y penas
amores y desamores
y de unos, quizá, inoportunos vientos
o amaneceres
o estrellas fugaces
o noches sin luna
o el simple aleteo de una mariposa
que hicieron tornar sus rumbos
hacia otros horizontes.
Encontrarse es un regalo
reencontrarse es hallar el tesoro
que se creía perdido
es recuperar conversaciones
como si el tiempo no hubiera pasado
es mirar esa mirada
que sabías sincera
es abrazar ese abrazo
que nace cuando no hay prisas.
Reencontrarse
es vivir y revivir,
y no me refiero
a vivir dos veces,
reencontrarse
es volver a unir caminos
es volver a saber del otro
es volver a saber
es volver.
© ChC
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