En agradecimiento al Universo dibujo este poema

logoCreo que lo primero que deberíamos hacer al despertarnos, antes incluso de poner un pie en el suelo, es dar las gracias por el nuevo día que nos amanece. No importa si el horizonte que se nos presenta sea más gris que blanco; incluso más negro que gris; incluso que carezca de color, ya nos encargaremos cada uno de nosotros de darle aquel que se nos antoja, o que podamos. Pero el empezar dando las gracias, creo que es lo más generoso que podemos hacer. Pero hacerlo DE VERDAD.

Sobre todo, escuchar. Pero cuando digo escuchar, me refiero a prestar atención con los cinco sentidos a lo insignificante; a eso que apenas se percibe porque hay otros ruidos que cada mañana procuran colarse por nuestra ventana y contaminar el ambiente antes de desperezarnos. No es fácil segregar y apartar unos ruidos de otros, pero con la práctica se consigue. Os lo aseguro. No es necesario que creáis lo que os digo, tan solo probarlo.

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