Seguro que en el desván de tu memoria encuentras poesía

logoNo sabría decir cuál es el mejor momento, instante o época del año para acercarnos a nuestros recuerdos. A mí siempre me ha gustado, para ese encuentro, el otoño, quizá por esa parte de nostalgia que abraza esta estación. No obstante he de confesar que, de un tiempo a esta parte, quizá por el cumplir de los años, me apetece volver a algunos recuerdos. No porque «cualquier tiempo pasado fuera mejor», sino por el simple hecho de traer a mi memoria, a mi corazón o a mi lado, instantes que sé que me van a reconfortar; o me van a hacer sonreír; o sencillamente que me van a regalar un instante de felicidad. Sé que hay personas a las que no les apetece en absoluto entrar en el «desván de su memoria», no sea que les asalten recuerdos que no quieren recordar.

Con el tiempo «relativizamos» muchas cosas, también los recuerdos. Deberíamos ser conscientes de que todo lo que hemos vivido, con nuestros aciertos y errores nos han traído hasta el lugar en el que cada uno nos encontramos. Y estando ahora, tú y yo, en un mismo lugar, solo será «aparentemente» el mismo lugar, pues la mirada que yo tengo, de lo ya vivido, es distinta a la que tú tienes, con lo que has vivido. Creo que la muerte del ser humano está en cuando se pierden los recuerdos. Confieso que le tengo miedo. Tengo miedo a no recordar sitios, lugares y personas que se cruzaron en mi camino. Sobre todo personas o sensaciones. Quizá por eso me guste recordar. Y a ti, ¿te gusta recordar?

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