Finalizando el siglo XX, la UNESCO designó el 21 de marzo como el Día Mundial de la Poesía, para que celebremos cada año en torno a ella, un momento de alegría y reconocimiento al ser una expresión que mana en todas las culturas, con independencia del continente en el que habiten, o hayan habitado. La poesía siempre ha sido necesaria, para permitirle al ser humano conciliarse con todo cuanto le rodea. La fuerza de la poesía es indiscutible y siempre ha molestado, o al menos incomodado, a los que ostentan el poder.
La poesía expresa nuestros sentimientos. De todo tipo. Nada debe censurar lo que sentimos. Siempre ha habido conflictos internos y externos en el Ser Humano, y la poesía ha servido para preguntarse; para obtener respuestas; para generar nuevas dudas; para perseguir sueños; para viajar hasta ese lugar al que solo nos acerca la poesía. La poesía debe ser cuidada y protegida, pues forma parte de nuestro pasado y nuestro presente y estará, sin duda alguna, en nuestro futuro.