Todo llega en esta vida, estoy convencido de ello. Igualmente cierto es, en mi opinión, que quizá no llegue lo que tanto ansiamos o esperamos, pero me reafirmo: ‘Todo llega en esta vida’. Y en este caso me ha llegado esa época feliz –al menos para mi–, en el que la etapa laboral que me ha acompañado durante casi cuarenta años, llega a su fin. Y hay un fin, por una razón obvia: porque hubo un principio. Me alegro de haber alcanzado este instante de vida, en un momento en el que me siento feliz; muy feliz.
Ahora un nuevo horizonte saludará mis mañanas. Ya empiezo a percibirlo. Mi mirada observa todo de forma totalmente diferente a como lo hacía hace apenas un instante. Ese que ha pasado del ayer al hoy. Todo tiene diferente luz; todo tiene diferente sonido; todo tiene diferente fragancia; todo tiene diferente sabor; todo tiene diferente tacto. Permitidme, por favor, que comparta esta alegría con todas y todos los que habéis estado –y estáis– a mi lado.