Recientemente hemos recordado el 80 aniversario del fusilamiento de Lorca. Nuestro Lorca. El Lorca Universal y de todos. Recordar a aquellos que ‘obligaron’ a partir no es abrir heridas, es mantener su memoria viva y pedir, sencillamente, que digan dónde ocultaron sus cuerpos para poder ‘rescatarlos’ de entre la tierra que no estaba preparada para acogerlos todavía y darles el descanso que se merecen junto a los suyos.
La otra noche recordando versos de Lorca observé una majestuosa Luna Llena que asomaba radiante tras las montañas Castellanoleonesas. Me parecía que estaba amaneciendo la noche. Qué imagen más bella. Qué silencio tan profundo turbado, tan solo, por el chirriar de los grillos enamorados. Sabia Naturaleza la que recrea nuestros sentidos y nos permite viajar donde el alma quiera llevarnos.