Se habla en nuestro país de la ‘generación mejor preparada’, sin embargo, tienen que abandonar sus hogares forzados por la administración de malas políticas (perversas a veces), de gobiernos que velan por intereses, a veces dudosos en cuanto a su decencia, en lugar de hacerlo por el bienestar de las personas, especialmente de aquellas que se pudieran encontrar en riesgo de exclusión.
Dentro de ese colectivo ‘que tiene que marcharse’, hay padres y madres que tienen que dejar a parte de su familia aquí, y vivir ‘a caballo’ entre un país de ‘acogida’ y el de nacimiento. Si a esas familias le sumas hijos e hijas pequeños, la ausencia y la distancia se puede hacer insufrible para todos. Y eso que tenemos un gobierno que enarbola la bandera de ‘la familia tradicional’. En realidad creo que le importa ‘un bledo’ la familia, sea de la condición que sea, mientras no se trate de las suyas, claro está.