Ya lo dijo el poeta en su canción: ‘El hombre puso nombre a todos los animales’, pero no solo a los animales. Le pone nombre a todo lo conocido y por conocer. No es que eso esté mal, todo lo contrario, si no, no sabráimos algunas veces, de qué estamos hablando o podría generar confusión. Es nombrando y a veces se lía la que se lía. Pero el nombrar fenómenos atmosféricos que traen desgracias o enfermedades que desembocan en pandemias, ahí lo clavamos. ‘Bautizamos’ con nombres de mujeres y hombres, o con letras y números.
No voy a nombrar cómo se denominaron algunas pandemias ocasionadas por gripes, pestes, viruelas…, y que asolaron el Mundo. No es el caso de esta entrada. Mi intención es recordar que, siempre, desde que poblamos la tierra ha habido cataclismos, en mayor o menor intensidad, y transcurrido un tiempo ha regresado ‘otra normalildad‘. No sé si nueva o vieja, pero sin lugar a dudas otra.